Olido Cocina #1 22 junio 2012

¡Amigos! llega un momento en la vida en que pasas de cierta edad y tus impulsos por la comida se acentúan, y es que últimamente solo hablamos de cocina. Incluso cuando todavía no hemos acabado de cenar, ya estamos pensando en lo que podríamos comer mañana o hablando de lo que comimos un día en tal lugar.

Por eso hemos pensado en crear y compartir con vosotros un recetario muy especial, cogeremos productos (basándonos sobre todo en perfumes) de la tienda y los convertiremos en suculentas recetas.

Tan solo pretendemos pasarlo bien y ver que dos de nuestras grandes pasiones tiene un vinculo especial.

Y el primer olido cocina es:

Ambarina y Natillas caseras. Olido cocina#1 

Siempre que huelo Ambarina de Oliver&Co me traslada totalmente al momento en que mi abuela hacia natillas y me dejaba rebañar los restos del cazo con mis deditos de piraña.

Supongo que es porque el olor dulce del ámbar junto con la bergamota es muy parecido y equivalente al olor de la infusión de leche, azúcar, limón y canela usada para hacer las grandiosas e insuperables Natillas de la Yaya.

Si no os lo creéis venir a oler Ambarina de Oliver&Co a Les Topettes, ya veréis ya.

Ingredientes:

-Os paso la receta tipo Yaya “size” con esta medida comen 10 personas pero desde el punto de vista  la Yaya comen 5 personas.

-Por si no tenéis báscula saber qué una cucharada sopera equivale aprox. a 15gr. ( depende de la materia prima ).

·1L. de Leche.

·150-200gr azúcar. (depende de lo dulce que os guste)

·10 yemas de huevo.

·15-20gr maizena.

·2 raspas piel de limón (sin la parte blanca de dentro, que amarga).

·1 raspa piel de naranja (igual que el limón).

·1 rama de canela.

·Galletas María ( ¡¡muy importante!! sin la galleta no serían las auténticas Natillas de la Yaya ).

·1 hoja de laurel ( secreto de yaya )  si no osáis, podéis sustituir el laurel por 1/2 vaina de vainilla abierta por la mitad, extraéis la pulpa y lo añadís todo a la infusión.

Al lío:

1-En una olla alta ponemos la leche (reservar un poco para añadir a las yemas más tarde )  junto con la canela, el limón, la naranja y la hoja de laurel, poner a fuego medio. Mientras no hierve mezclamos  con batidor en un bol las yemas junto con la maizena y el poco de leche que hemos reservado antes, el azúcar lo añadimos más tarde pues si se añade ahora se cocerán las yemas y quedaran grumos.

2-Cuando empieza a hervir la leche apagamos el fuego y tapamos la olla para potenciar los aromas.  Acto seguido añadimos el azúcar a la mezcla de las yemas y batimos con fuerza, destapamos la leche y quitamos con una rasera las pieles de limón, naranja, la canela y le hoja de laurel, añadimos la leche poco a poco a la mezcla de las yemas sin dejar de remover  y ponemos toda la mezcla en la olla alta para volver a cocerlo todo junto a fuego lento, sin dejar de remover que sino se nos engancha, para retirarlo poco después que empiece a hervir, más o menos calcular 6 o 7m. aprox. *este momento es la base del éxito, es aquí donde las yayas más astutas tienen su secreto y le pasan al sucesor/a pertinente.

*Mi consejo, no es de yaya pero funciona:  Cogemos  una cuchara de madera y removemos las natillas, si  al sacarla vemos que la mezcla es más densa y después de pasar el dedo por la parte posterior de la cuchara la mezcla restante queda separada sin que caigan lagrimones es que ya están.

*Y para remover con brío: Carmen Miranda – Mamáe eu quero.

3-Tener los recipientes donde queráis poner las natillas ya preparados, no vale ponerlos después por qué si dejamos  la mezcla en la olla se nos cortará y no servirá, avisados estáis. Rellenamos los recipientes con la preparación y después ponemos la galleta encima. Si las natillas están bien hechas, la galleta se quedará en la parte superior : ), si no lo están la galletita maldita se hundirá  y se quedará sola y triste en el poso del recipiente. : (  Finalmente las guardamos en la nevera hasta el momento de zamparlas.

Si sois muy fans de la canela podéis espolvorear las natillas con canela molida.

Las auténticas no suelen llevar maizena, pero eso requiere un proceso de ensayo y error solo equiparable al buen hacer y maestría de las todopoderosas Abuelas.

Por cierto, nuestro amigo Pochis, cocinero profesional y ñampazampa  apasionado, nos ha recomendado las natillas Gold-Edition. La diferencia está en hacer varias capas de galleta, en vez de poner tan solo una.

Gold edition by Pochis.

¡Venga  que ya tardáis!

Bon cap de setmana.